Analizamos la audiencia pública acerca del Turismo en Barcelona

Convivencia Ciudadana

Como ya lo comentamos la semana pasada la biblioteca Jaume Fuster en Lesseps se quedó pequeña para albergar a todos los vecinos que querían entrar y expresar sus opiniones en el debate público más encendido del mandato de Trias. Hoy intentaremos ir a fondo y entender lo que realmente preocupa al ciudadano de Barcelona acerca de los 27 millones de turistas que la visitan al año.

Una vez más, estamos claros de que el sector que supone más del 12% del Producto Interior Bruto de (PIB) de Barcelona requiere de una especial atención por parte de las autoridades. Esta es una de las razones por las cuales es tan criticada la ausencia del alcalde Trias en el recinto de Lesseps. Consideramos que era necesario que de primera mano escuchara lo que los asistentes tenían que decir acerca de la gestión del turismo en Barcelona, de esta forma no se quedaba con una sola versión de la situación: la hotelera, que tanto trabajo de lobby ha realizado con la administración gracias a los potentes ingresos con los que cuentan, sino que escuchaba a los otros actores: vecinos, dueños de apartamentos turísticos, personas que participan del home sharing y comerciantes, que obviamente tenían mucho que decir al respecto.

Tal y como comentó, Elizabeth Casañas, representante de la Plataforma Pro Viviendas Turísticas durante su intervención, “una cosa es legislar y otra gobernar”, y es que más de uno planteó que el problema no es si visitan la ciudad millones de turistas, o desmontar el supuesto modelo de turismo de Barcelona, para la mayoría de los asistentes el verdadero problema es el incivismo. Tema, por cierto, que no fue incluido en ninguno de los discursos oficiales que se escucharon en la sala durante la primera hora de Audiencia.

Como ya lo hemos planteado anteriormente a través de este medio, no son los ciudadanos quienes tienen las herramientas para luchar contra el incivismo en la ciudad, tampoco los dueños de apartamentos turísticos, quien sí dispone de una potente herramienta legal para frenar comportamientos que atenten a la convivencia o puedan alterarla, es el Ayuntamiento.

Nuevamente os la presentamos se llama Ordenanza de medidas para fomentar y garantizar la convivencia ciudadana en el espacio público de Barcelona y establece las normas de conducta en el espacio público, las infracciones, sanciones e intervenciones específicas correspondientes a cada una de ellas.

De nada sirve hacer leyes y contar con instrumentos legales si luego no se aplican de forma efectiva. Exigimos a las autoridades que comiencen por hacer uso de las herramientas que tienen a mano para hacer frente al incivismo de la ciudad (que no proviene solo de los turistas), antes de criminalizar de forma arbitraria a los diferentes actores que forman parte del entramado del turismo. Recordemos que “el Turismo es de Todos”.