El Ayuntamiento de Barcelona continúa favoreciendo al modelo de turismo “Hotelero”.

Plataforma Pro Viviendas Turísticas

Para julio de 2014, operaban en  la famosa Rambla de Barcelona más de 40 hoteles, cuya ocupación total representa que los 1.033 barceloneses que allí viven, tengan que convivir con 3.965 turistas. A pesar de ello y luego de analizar las 24 alegaciones presentadas en contra del plan de usos especial de la “Zona Rambla” el Alcalde de la ciudad, Xavier Trias, ha decidido eliminar el punto en el que se fijaba la extinción, en un plazo de seis años, de las licencias de hoteles, pensiones y hoteles apartamentos ubicados en bloques.

Plataforma Pro Viviendas Turísticas

Según la nota titulada “Trias quiere suavizar las restricciones a los hoteles de las Ramblas” publicada por el diario El País el pasado viernes el Ayuntamiento valora, “especialmente, la consideración generalizada y repetida de que se trata de actividades que no generan molestias de entidad que provoquen o puedan provocar ni alarma social ni daño a ningún bien de interés social”.

Sin embargo, según las alegaciones presentadas por la Plataforma Pro Viviendas Turísticas ante el mismo Ayuntamiento el 24 de noviembre, los hoteles son mayoritariamente grandes empresas, muchas de ellas multinacionales cuya actividad tiene incidencia ambiental que requiere de medidas de seguridad especiales debido a la capacidad que tienen de concentrar gran cantidad de personas en un espacio específico.

Con ésta decisión del Gobierno de Trias se demuestra una vez más cómo la actuación municipal sigue favoreciendo y apoyando un modelo turístico hotelero cuyo importante poder económico ha podido costear una labor de lobby a favor de sus propios intereses.

Se hace más que obvio que a través de la presión mediática y el lobby ante la administración los hoteles buscan limitar la competencia que les hacen las Viviendas de Uso Turístico que también ofrecen  un servicio de alojamiento a los residentes temporales o turistas o transeúntes o población flotante de Barcelona.

Como un claro ejemplo tenemos todas las medidas de regulación que ha llevado a cabo el Ayuntamiento de Barcelona desde 2010 y que han beneficiado a los hoteles en detrimento del sector de las Viviendas de Uso Turístico, cuya actividad económica es plenamente lícita, legal, segura, medioambientalmente inocua y que permite el acceso a Barcelona del turismo familiar, quienes al igual que los barceloneses necesitan del comercio de proximidad que lo desarrollan mayoritariamente pequeñas empresas y algunas medianas.

Las más recientes regulaciones empezaron el 31 de julio de 2013 cuando se aprobó la modificación del Plan de Usos de Ciutat Vella de 2010 que ordena la extinción de todos las Viviendas de Uso Turístico de Ciutat Vella que no estén en edificios exclusivos. En mayo se suspende durante 6 meses el otorgamiento de licencias para Viviendas Turísticas en toda la ciudad, medida que luego se extiende de seis meses a dos años el 24 octubre de 2014, mismo día en el que se da aprobación inicial del Plan Especial que pretende impedir el crecimiento del sector al evitar nuevas Viviendas de Uso Turístico en toda la ciudad.