El Ayuntamiento de Barcelona es responsable de garantizar el civismo en la ciudad.

Plataforma Pro Viviendas Turísticas Ayuntamiento de Barcelona
Plataforma Pro Viviendas Turísticas
Ayuntamiento de Barcelona

En el mes de agosto de 2014 La Barceloneta fue escenario de conductas incívicas supuestamente promovidas por el turismo “low cost” que se aloja en el distrito.  Por su parte, El Ayuntamiento, en lugar de aplicar los mecanismos y medidas previstas en la Ordenanza Ciudadana, a través de la cual podrían haber sancionado estos comportamientos, resolvió inspeccionar los pisos turísticos que operan en el distrito.

Tales actos de incivismo, con los que la Asociación de Apartamentos Turísticos de Barcelona (Apartur) y PPTV están en total desacuerdo, sirvieron de excusa para que El Ayuntamiento decidiera suspender solicitud de licencias para viviendas turísticas en todos los barrios de la ciudad.

Plataforma Pro Viviendas Turísticas¿Hay alguna forma de verificar que eso sea cierto? No existe ninguna prueba que demuestre que quienes alteran el orden de la ciudad son los que se hospedan en esos apartamentos por lo que David Riba, presidente de Apartur, asegura que esta medida ha sido una disposición para favorecer al sector hotelero, que se ha visto afectado por las tarifas lowcost de estos alberges con los que no pueden competir. Por otro lado, el Barómetro de Alquiler Vacacional en Cataluña elaborado por la Universidad de Salamanca y Homeaway concluye que el 96% de los usuarios de viviendas vacacionales en Cataluña no ha tenido problemas con los vecinos de las viviendas que alquilaron.

Por su parte, los dueños de las viviendas turísticas están comprometidos con la normativa impuesta por El Ayuntamiento y vigilan que se cumpla,  pero no pueden ser los responsables del comportamiento de los turistas en la ciudad porque quienes deben patrullar y reprimir o castigar al que no esté en consonancia con las leyes de la metrópoli son las autoridades municipales. En el caso de Barcelona, el Ayuntamiento a través de la Ordenanza de Convivencia Ciudadana que regula el comportamiento, en espacios públicos de los habitantes de la ciudad.

Esta ordenanza promulgada en el año 2005 y que contiene 102 artículos está destinada a “preservar el espacio público como lugar de convivencia y civismo, que el que todas las personas puedan desarrollar en libertad sus actividades de libre circulación, ocio encuentro y recreo con pleno respeto a la dignidad y a los derechos de los demás y a la pluralidad de expresiones culturales, políticas, lingüísticas y religiosas y de formas de vida diversas existentes en Barcelona”.

La Ordenanza, como lo establece el artículo 4 que se refiere al Ámbito de Aplicación Subjetiva, “se aplica a todas las personas que están en la ciudad de Barcelona, sea cual sea su concreta situación jurídico administrativa” por tanto la ordenanza también regula los turistas que no residen de forma permanente en la ciudad.