Ley va con L de Lobby

Plataforma Pro viviendas turísticas

Cuando algunos ciudadanos comienzan a padecer cambios desfavorables y encuentran que en su entorno, los actores de esos cambios, no llaman a las cosas por su nombre, es cuando nacen plataformas como esta.

No se puede hablar de alquiler vacacional, como un fenómeno que comenzó hace pocos años, cuando España tiene una tradición histórica de hospitalidad y alojamiento de este tipo, que ha sido fuente de sustento de miles de familias y que precedió a la existencia de los propios hoteles en muchos destinos.

Plataforma Pro viviendas turísticas

Ahora pretenden demonizar algo que se viene haciendo desde hace décadas en la propiedad privada de España y en el resto del mundo. Lo visten de delito, como un fenómeno que hace competencia desleal a una industria que, además tiene una existencia más reciente, pero que evidentemente es más influyente.

En los últimos años la oferta de viviendas turísticas se ha aumentado debido a la crisis y al exceso de viviendas sin salida para la venta. De la misma manera que han aumentado también las plazas hoteleras y la demanda del turismo en España.

Así que todos los intentos de la administración por contener y abolir las viviendas de uso turístico, no  dejan de ser actos de complicidad –que no de ordenación-, con una industria amenazada de morir de éxito por su propio crecimiento depredador, con la construcción de más y más hoteles, la llegada de nuevas cadenas hoteleras al país y la reconversión de edificios de particulares en hoteles.

Es preocupante la falta de un modelo de turismo, que se masifiquen los destinos y que se destruya el medio ambiente, pero es ardid –y no justicia- intentar responsabilizar de todo esto a las viviendas de uso turístico, que además de ser una porción mínima al lado de los hoteles, son una garantía de la distribución horizontal de los beneficios del turismo.

Tantos borradores de ley, planes de uso urbanísticos y planes especiales, inconexos entre sí, girando todos alrededor de las viviendas de uso turístico, resultan maniobras de distracción  –y no de regulación, mientras siguen levantándose más hoteles al margen de la ley, con ayudas especiales y excepciones urbanísticas.

Ley se escribe con L de Lobby … ¡y es más fácil hacer leyes que gobernar!