Plataforma Pro Viviendas Turísticas sobre el PEUAT

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Plataforma Pro Viviendas Turísticas sobre el PEUAT: Es más fácil el ostracismo político y continuar con modelos de ciudad (y de turismo) de espaldas a la realidad, que afrontar el cambio necesario con madurez.

La postura de la Plataforma Pro Viviendas Turísticas, frente al posicionamiento del Ayuntamiento de Barcelona con el Plan Especial Urbanístico de Alojamiento Turístico -PEUAT, es el de defendernos de lo que sin lugar a dudas es un atropello y una discriminación. Han sido 8 meses de trabajo, para concluirlos con un portazo a las viviendas turísticas y una palmadita en la espalda del resto de la oferta de alojamiento.

Desde el punto de vista legal, el camino de salida que está señalando el Ayuntamiento en el PEUAT, supone que él mismo se extralimite en sus funciones de ordenación urbanística y lo sabe. Eso se llama quebrantar la Ley (y el estado de derecho) y no pararemos de decírselo. Y todo esto para regular una actividad inocua, como queda determinada en la Ley 16/2015, del 21 de julio de la Administración de la Generalitat y de los Gobiernos locales de Catalunya. También van de espaldas a la Comunidad Europea, a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia y a las recomendaciones de la UNESCO sobre Turismo Sostenible.

Mientras el Ayuntamiento toma ese camino, están permitiendo un agravio muy difícil de reparar a muchas familias de Barcelona, que también son vecinos, y a visitantes que también son seres humanos que no se pueden estigmatizar como se viene haciendo desde hace tiempo.

Mientras el Ayuntamiento toma ese camino, empoderan a colectivos que propician un ambiente donde se habla del turista como un salvaje apestoso al que hay que aplastar, arriar, apartar, abolir, extinguir, esponjar (?) todo esto sin ningún estupor y sin ninguna responsabilidad sobre el espíritu xenófobo y extremista que están alimentando en una parte de la población, al margen de los legítimos reclamos que también hay y se deben atender como cualquier otro problema de convivencia ciudadana. Es más fácil generalizar y echar la culpa a quienes no se pueden defender.

Mientras el Ayuntamiento toma ese camino, están esquivando su responsabilidad sobre el orden público y el comportamiento de cualquier ciudadano (sin distinción de procedencia) en el espacio público. Es más fácil políticamente tener una excusa que hacer cumplir la Ordenanza ciudadana.

Mientras el Ayuntamiento toma ese camino, un Plan “Urbanístico” del Ayuntamiento “progresista” pasa de largo la premisa clave de cualquier urbanista, que es adelantarse al FUTURO y los cambios venideros, e insisten en negar el PRESENTE. A menos de que quieran poner muros a Barcelona, los desplazamientos a nivel mundial no paran de aumentar, 1.000 millones en 2015 y previsión de 1.800 millones en 2030. Y las transformaciones de todos los destinos son un hecho (y la multiplicación de los destinos también son un hecho). Los turistas también están cambiando y su forma de hacer turismo también. Todos estos cambios están ocurriendo, van muy rápido y no pueden encajar en un urbanismo de los años ‘80. Y no solo hablamos de los desplazamientos por cortas estancias, sino por meses o años, que ya comienzan a molestar a muchos en su retórica “antiguiris”, aludiendo también a todos los que vienen a estudiar o trabajar más tiempo y ocupan una vivienda.

Y es que no solo recibimos esos desplazamientos, sino que también los emitimos. Esto no es ni bueno ni malo, es algo que hay que afrontar y parte de la realidad de los países libres. Somos forasteros fuera de aquí y aquí convivimos con forasteros y cada vez la línea divisoria entre residentes y forasteros estará más borrosa. Es un reto para un plan “urbanístico” que ha de saber reconocer esta realidad y explicárselo a la población.

Para un plan urbanístico así, han debido sentarse a hablar también con los jóvenes, que son el futuro inmediato, y con los expertos de turismo a nivel mundial, para estudiar qué está pasando y qué se nos viene encima con el fin de poder hacer las transformaciones acertadas. Es más fácil el ostracismo político y continuar con modelos de ciudad (y de turismo) alejados de la realidad, que afrontar el cambio necesario con madurez.

Mientras el Ayuntamiento toma ese camino, quiere convencer a la población de que el 1,6% del parque de viviendas, está poniendo en riesgo la disponibilidad de viviendas para sus residentes, habida cuenta de todas las viviendas vacías que hay y los edificios en venta que tiene la ciudad. Es más fácil cargar sobre los hombros de unos, las responsabilidades que tiene la misma Administración sobre la falta de viviendas de protección social.

Mientras el Ayuntamiento toma este camino, quiere dejar al 30% de la oferta de alojamiento fuera totalmente de un “Plan Especial Urbanístico para Alojamiento Turístico” y da preferencia al resto una vez más. Además, evocando a un “decrecimiento natural” de una oferta alojativa que cumple más que ninguna, junto con el “home sharing”, los preceptos de un Turismo Sostenible con la correcta regulación y control. Una oferta de alojamiento que además permite la distribución transversal de los beneficios del turismo y refuerza el comercio local; y que sectores muy interesados en Barcelona se han esforzado en desacreditar por todos los costados desde hace años.

Están perdiendo una oportunidad única de cambio. Es más fácil el continuismo político y eso es por lo que están apostando. Con el socialismo del Siglo XXI, a los privilegiados no los van a alcanzar. Se están cargando la clase media trabajadora y no repartirán riqueza, sino pobreza. Después por favor que no saquen la excusa de la “Guerra Económica” ni profundicen el discurso de que nosotros somos una especie de “antipueblo” único responsable del desastre. Somos vecinos que amamos infinitamente esta ciudad como el resto y queremos lo mejor para ella.

Ya hemos soportado acoso, insultos, amenazas, multas y sanciones arbitrarias, pero les tenemos una noticia: NO VAMOS A DESISTIR, porque estamos orgullosos de lo que hemos conseguido hasta ahora, de nuestro esfuerzo y de lo que aportamos a nuestras familias, a Barcelona y al turismo, que está muy lejos de lo que quieren hacer ver desde algunas tribunas subvencionadas, sensacionalistas y populistas.

Llamamos a la Administración a la reflexión. Seguiremos trabajando con ellos e insistiendo. Sin el tratamiento adecuado, los problemas se seguirán multiplicando y confundiéndose unos problemas con otros. Desde nuestro sector hay propuestas muy valiosas e innovadoras que están pasando por alto hasta ahora y no somos el problema, somos parte de la solución y parte de un futuro sostenible. Barcelona no tiene mucho tiempo que perder.

Barcelona, 25 de febrero 2016

Plataforma Pro Viviendas Turísticas